Jesús Martínez lo ha vuelto a hacer, ha probado el pasado 20 de Mayo el primer cajón del podio y ya no lo bajan de ahí ni los GEO. Ahora ha sido en el CAMPEONATO DE ESPAÑA DE 24 HORAS celebradas en el Circuito Ricardo Tormo. La empresa no era fácil por el nivel de los participantes y por el formato de la competición, en la que se puede participar de manera individual (G1) como ha sido su caso, por parejas (G2) y por equipos (G4, G6 y G8) y en la que toman la salida de manera simultánea todas las categorías, se ha mantenido durante más de dos horas en el grupo de cabeza, comandando por el que finalmente ha sido el ganador absoluto de este campeonato, el equipo de G4 del Orquin.

En categoría individual G1 los adversarios eran de campanillas, deportistas de renombre a nivel nacional e internacional, con Julián Sanz y Toni Pont como nombres más conocidos. Jesús ha ganado con solvencia su categoría de más de 50 años y ha quedado quinto en la general individual G1, ha dado 192 vueltas al circuito, con un promedio de 32 km./h.

Su victoria se ha cimentado durante la noche. Cuando las sombras han empezado a cubrir el circuito, Jesús estaba en segunda posición de su categoría a tres vueltas del primer clasificado. Cuando los rayos de sol han vuelto a iluminar el circuito Jesús llevaba tres vueltas de ventaja al segundo clasificado, ventaja que ha mantenido hasta el final. Jesús ha estado siempre convencido de su victoria, conocía las referencias del año anterior y estaba convencido de poder mejorar los kilómetros realizados por el ganador de su categoría en la pasada edición. Y vaya si lo ha hecho, ha establecido unos espectaculares 768,77 kilómetros,  mejorando el registro anterior en 60 kilómetros. Con ésta victoria Jesús inscribe su nombre con letras de oro como ganador de su categoría en esta segunda edición del Campeonato de España de 24 horas, un éxito al alcance de muy poquitos.

La mejor crónica que se puede escribir sobre la actuación de Jesús la ha escrito su hija y de ella tomo las palabras que ahora transcribo:

“La bicicleta es ese cacharro que todo el mundo usó alguna vez, por el que tienes predilección cuando eres pequeño, es ese deporte tan duro extenuante que te hace perder la consciencia, capaz de ponerte el corazón a 220 pulsaciones, capaz de hacerte vomitar sangre. Un deporte tan duro, como desesperante, en el que hay que ser paciente y tener sangre fría, además de tener cabeza, no solo son piernas, donde la cabeza hace falta no solo para aguantar el casco sino para hacerte ver una escapada que te lleve al triunfo, la que te hace ver los ver los bajones y puntos débiles del rival.
Un deporte que es un estilo de vida, una forma de vida. El deporte de más orgullo personal. Donde solo y repito SOLO el propio esfuerzo de tu cuerpo te hace ser capaz de recorrer kilómetros y kilómetros, donde cada entrenamiento es una superación personal, donde cada día que montas cargas el saco con una anécdota nueva, un deporte que te hace brillar, llegar a lo mas alto, a ti solo, donde por mucho equipo que tengas no eres nadie si no eres bueno, si no tienes clase, si no tienes raza, si no tienes huevos. Un deporte donde hay que echarle muchos huevos, donde hay que ser de otra pasta, para ser ciclista no vale cualquiera. Nadie se levanta un domingo nevando a las 6 de la mañana para ir a una carrera a 400 km de tu casa. Un deporte tan duro, que las caídas son parte de nuestro oficio, donde las clavículas, puntos de sutura, rozaduras y rodillas maltrechas son el pan de cada día, es el amor por el deporte, por la bici, por el sacrificio y el sufrimiento el que te hace caerte un domingo.

Es ese deporte que hace emocionar a cualquiera, cuando ganas una carrera, cuando subes el puerto más alto, el puerto más duro, cuando entrenas con 0 grados y vuelves para tu casa congelado entero, cuando te vas a 1000 km de casa a competir, cuando corres 5 carreras en una semana, cuando te caes, cuando te haces daño”.

Felicidades Jesús por este tremendo éxito.

Pero el club ha tenido más representación en este campeonato. En la modalidad de G4, como integrante del equipo Randonneurs contra el Cáncer ha participado Juan Pedro Moreno, convaleciente aún de su caída, 40 días sin poder entrenar, estrenando bici a la que no se ha adaptado…, contra viento y marea, desoyendo los más elementales consejos se ha presentado en el circuito para pelear en una categoría durísima. Durante las primeras nueve horas el horizonte presentaba grandes nubarrones, vigésimos en la general absoluta y alternando del cuarto al sexto puesto en su categoría. La noche ha obrado milagros para ellos, se han acostado sextos en su categoría y décimo octavos en la general absoluta y se han despertado segundos y decimo primeros respectivamente. La segunda posición la han mantenido hasta el final, pero en la general han seguido mejorando durante la mañana hasta acabar en octava posición de la general absoluta. Este segundo puesto supone una gesta importante si tenemos en cuenta que en el equipo ganador había miembros que han participado en pasadas ediciones del Tour de Francis y del Giro de Italia.

Felicidades a Juan Pedro Moreno por haber participado en el éxito del equipo Randonneurs contra el Cancer.