NO HABRÁ PAZ PARA LOS FLOJICOS

Año nuevo, vida nueva, proyectos nuevos, las mismas promesas de siempre y bla, bla, bla. Han terminado las navidades y estamos seguros que los excesos no nos van a pasar factura porque “yo puedo con esto y con más”, porque “en dos días sudo estas calorías”, porque, porque, porque…

Segunda etapa de 2017 y ha bastado un día con viento lateral racheado para que la jornada se haya convertido (tomo prestadas las palabras) en un inferno!!!. Algo tiene esta ruta para que la salida habitual a La Hoya se convierta en una criba. Un recorrido sin ninguna dificultad técnica que por obra y gracia del viento se convierte siempre en un suplicio.

El ritmo era fuerte pero no parecía excesivo, el viento soplando por nuestra derecha y ligeramente a favor, y al paso por Librilla el grupo ya eran dos, el “A” y el “B”. Al llegar a Totana miramos atrás y en la larga recta que se pierde en lontananza no vemos al grupo perseguidor. En La Hoya cruzamos al otro margen de la vía de servicio y a pesar de llevar el viento ahora por la izquierda y descaradamente en contra el ritmo es cada vez más vivo, el regreso se hace más rápido que la ida. Por detrás el segundo equipo viene cargado de polvorones y está cada vez más lejos.

La etapa ha sido puntuable para el Sprint, al que sólo han llegado Carrilero, claro, y Juan Pedro, que no ha podido ponerlo en apuros. Por detrás Javi, Juan y Alfonso han puntuado prácticamente sin darse cuenta.

Esta temporada se presenta a priori muy entretenida. Los ganadores de los tres últimos años dicen que este año no van a pelear por ganarlo, pero yo no termino de creérmelo. No me los imagino subiendo los puertos puntuables a ritmo cansino para que podamos llegar antes que ellos. Ver para creer. Por otra parte, a las nuevas incorporaciones de este año las hemos recibido como se merecen, ya saben que a este grupo se viene a esforzarse y a sufrir.

Y el hijo de tarzán sin dar señales de vida.

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